Desde hace algún tiempo estamos en contacto con Silvia, que es la administradora del blog “Mi menú sin leche”, página muy interesante sobre diversas temáticas centradas en la alergia a la proteina de la leche de vaca. Si entrais en su página, podréis ver el excepcional trabajo que está realizando.

A continuación os dejamos la presentación que ha hecho para Vive Sin Lactosa. Silvia, ¡Muchas Gracias y ánimo con tu proyecto!

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¿Qué supone ser madre de un niño con alergia a la proteína de leche de vaca?

Cuando diagnosticaron a mi hijo alergia a las proteínas de leche de vaca me sentí muy perdida y desorientada. Mi pequeño tenía tan sólo 3 semanas y aquellos 20 primeros días de vida habían sido para todos un auténtico calvario. La pérdida exagerada de peso, los vómitos a propulsión a todas horas, los cólicos, las diarreas, la dermatitis, los llantos y su mal aspecto físico se habían convertido, por desgracia, en eternos compañeros durante su recién estrenada vida.

Ante el diagnóstico inicial de intolerancia a la leche suprimí los productos lácteos de mi dieta para poder seguir dándole el pecho y recurrí al apoyo de la leche hidrolizada. En cuestión de días mi bebé empezó a despuntar y a recuperar la salud perdida. El pediatra insistía en que “la intolerancia transitoria” que padecía mi hijo era algo habitual entre muchos bebés a los que les costaba digerir la leche de vaca, pero que en poco tiempo se acabaría curando.

Pero esta “intolerancia transitoria” no se curó sino que se agravó convirtiéndose en alergia y con la primera prueba de provocación oral, mi bebé, de apenas 8 meses, acabó ingresado con hipotensión y deshidratación severa. A partir de ese momento supe lo duro que era tener un niño con una alergia alimentaria a un alimento tan básico como es la leche.

A medida que mi peque ha ido creciendo, han ido creciendo también los obstáculos con los que nos hemos ido encontrando así como las preocupaciones. La introducción de la alimentación complementaria fue todo un reto: saber interpretar el etiquetado (a veces muy confuso) de los productos, evitar las trazas, prescindir de ciertos ingredientes a priori “básicos” a la hora de cocinar ciertos platos, extremar las medidas de seguridad e higiene en la cocina para evitar la contaminación alimentaria…

Pero sin duda, lo más complicado para nosotros está siendo la interacción con el mundo que nos rodea: el desconocimiento de la gente que confunde su problema con la intolerancia a la lactosa, el de aquéllos que – aunque sin ánimo de ofender- hacen comentarios realmente ofensivos y el de las personas que siempre tienen un alimento que ofrecer. Es complicado salir al supermercado sin que la cajera ofrezca a mi niño una piruleta; acudir al parque sin que una mamá le de una galleta; llevarle al cole sin que un compañero celebre su cumpleaños con alimentos que él no puede tomar…

Y todas estas circunstancias, que tan en riesgo ponen la salud –física y emocional- de los alérgicos (sobre todo si son niños pequeños con poco conocimiento de lo que les ocurre) sólo se pueden evitar cuando comience a existir una verdadera conciencia social en torno al problema que supone la alimentación para algunas personas. Los niños alérgicos, diabéticos e intolerantes alimentarios no deberían tener que preocuparse nunca por rechazar alimentos ofrecidos por terceras personas y todos deberíamos hacer el pequeño esfuerzo de integrarles en las rutinas normales llevadas a cabo en la sociedad en la que vivimos. Es muy triste que un niño se quede sin caramelos en la cabalgata de Reyes o sin una porción de tarta en el cumpleaños de su amigo. Estas situaciones las podemos cambiar entre todos y con ese objetivo nació mi blog “Mi menú sin leche” donde no sólo doy a conocer la problemática de la alergia a la proteína de leche de vaca en lactantes y niños, sino que pretendo abrir los ojos y tocar los corazones de todos los que les rodeamos, pues de nuestra buena actuación y conocimiento depende su sonrisa, integración y, en los casos más graves, incluso su vida.

 

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3 comentarios sobre Mi menú sin leche

  1. Juanma dice:

    Llevo siguiendo vuestro Blog desde hace tiempo. Me diagnosticaron intolerancia a la Lactosa debido a mis dolores de barriga cuando tomaba leche (me hicieron las pruebas y di positivo). Me recomendaron Nutira. Pues bien, llevo todo este tiempo tomando Nutira y lo máximo que me provoca son gases, cosa que al menos la acepto. Pero lo extraño es que hace una semana que sigo tomando alimentos con leche pero no me tomo Nutira ¿resultado? Abrumador, sin dolores, sin gases, sin molestias… nada, ¿Qué puede haber ocurrido?

  2. Silvia dice:

    Muchas gracias por publicar el post, por recomendarme y citar mi blog. Sin duda debemos remar todos en la misma dirección para lograr alcanzar una mejor calidad de vida para alérgicos e intolerantes alimentarios. ¡Gracias!

  3. josefi dice:

    Hola! Soy una abuela con la preocupación de tener una nieta con el problema de la intolerancia a la leche de vaca .
    Me gustaría saber si existe algún recetario para poder variar lo máximo posible el menú de la niña , que termina de cumplir un añito.
    Un saludo y gracias anticipadas.

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