Afortunadamente, cada vez somos más exigentes y queremos que nuestra comida sea de la mejor calidad. En un mundo en el que los alimentos transgénicos han adquirido una gran difusión, se alzan las voces de quienes desean comer de manera natural, volviendo a los productos de la huerta que han sido cultivados sin usar productos químicos innecesarios.

Por qué elegir alimentos ecológicos

Sus seguidores se basan en datos reales: lo que se incluye en esos alimentos pasa a nuestro organismo cuando los ingerimos. Se ha comprobado que los antibióticos y hormonas con los que se tratan las vacas para mejorar su productividad, se van acumulando y acaban en nuestro cuerpo cuando comemos la carne o bebemos la leche procedente de estos animales. Esta teoría se ve avalada porque se ha producido un aumento de las resistencias a los antibióticos y la aparición de pubertad precoz en los niños que han consumido estos productos.

La controversia está en el aire y los expertos no coinciden en señalar si es mejor el uso de alimentos orgánicos (también llamados ecológicos y bio) o convencionales, pues ambos presentan ventajas e inconvenientes. Aunque no debemos obsesionarnos, sí es necesario conocer las diferentes opciones con las que contamos para poder elegir lo que mejor se adapta a nuestro estilo de vida.

En realidad, lo que más nos marca es el precio, ya que los productos ecológicos son un poco más caros que los convencionales. También resulta más complicado encontrarlos en el supermercado, debiendo acudir a mercados tradicionales o tiendas especializadas, lo que supone tener tiempo para ello (algo de lo que carecemos la mayoría de nosotros). Tampoco podemos pensar que son alimentos perfectos porque no es así: en las granjas orgánicas se usan biopesticidas (compuestos de origen animal, vegetal o mineral que son tóxicos para varias especies) que no son totalmente inocuos y resultan necesarios para mantener una producción económicamente rentable.

Diferentes especialistas sanitarios han estudiado el tema en profundidad y han llegado a unas curiosas conclusiones respecto a los alimentos de uso habitual:

  • Los productos de la huerta (frutas y verduras) orgánicos contienen menos pesticidas, son de temporada y su procedencia es local, por lo que no hay problemas de transporte y conservación ya que suelen venir directamente del huerto. Los convencionales son más económicos y de más fácil adquisición porque los hay en cualquier comercio. A nivel nutricional no se han hallado grandes diferencias, por lo que no se inclinan a recomendar el consumo de unos u otros.
  • La carne de vaca orgánica es más sana porque procede de vacas alimentadas con pastos frescos o paja seca, con pocos tratamientos adicionales y se crían en espacios más abiertos (lo que reduce los problemas de contaminación microbiológica). Resulta más cara, pero sí suelen recomendar su consumo.
  • La leche convencional procede de vacas que han sido tratadas con antibióticos y hormonas, lo que provoca la existencia de problemas asociados a ello (tal como sucede con la carne de esta procedencia, cada vez hay más bacterias resistentes y se presenta una pubertad precoz). La leche orgánica resulta más cara pero procede de vacas sometidas a menos tratamientos, lo que supondría una ventaja para nuestra salud.
  • Los huevos convencionales resultan más baratos y fáciles de conseguir. Los orgánicos proceden de animales mejor tratados y alimentados, lo que incide en su calidad. Debemos ser cuidadosos al consumirlos y lavarlos para evitar problemas en su manipulación.

Acude a una tienda ecológica al menos para conocerla. Encontrarás una gran variedad de productos interesantes (cereales, chocolatinas, pasta, barritas energéticas, galletas, etc.) que merece la pena probar.

Busca la etiqueta que los reconoce como productos de agricultura ecológica. También suelen tener un espacio dedicado a personas con problemas alimentarios (intolerantes al gluten, a la lactosa, diabéticos, etc.) y un especialista en nutrición que puede asesorarte. Por supuesto, cualquier duda debe ser consultada al médico, especialmente si perteneces a un grupo de riesgo o padeces alguna enfermedad.

Fuente: Diario Ecología

Otras publicaciones que pueden ser de tu interes

Share

Etiquetas: , , , ,

Deja un comentario