Resulta que la intolerancia a la lactosa se va haciendo cada vez más global, resulta que la película de Natalie Portman “El amor y otras cosas imposibles” tiene como una de sus líneas argumentales la intolerancia láctica de la proganista. Habra que verla para analizar como la tratan, ¿no?.

Aprovecho y os dejo la sinopsis:

El amor y otras cosas imposibles

El argumento nos presenta a Emilia (Portman), una abogada recién licenciada en Harvard que empieza a trabajar en un importante bufete de Nueva York. Emilia inicia una relación con su jefe (Scott Cohen), casado y con un hijo, provocando el divorcio de su actual mujer (Lisa Kudrow).

De su relación con el jefe, tiene un hijo que muere a los tres días de nacer, esto, unido a su mala relación con el hijo de su jefe, hace que Emilia pase por unos momentos muy dificíles.

La película en sí, se compone de hora y media de llantos y lloros, por parte de los protagonistas, como si lo de llorar no cansara. Hay problemas con el bebé que perdió, problemas con su jefe, con la ex-mujer, con el hijo, problemas con sus padres, con los vecinos, con la lactosa y hasta consigo misma.

Por suerte, los personajes resultan creíbles gracias a todas las actuaciones del reparto, ya que la pareja protagonista está espectacular e incluso Lisa Kudrow, consigue dejar de ser Phoebe por momentos.

Mención aparte merece el chaval (Charlie Tahan), que borda el papel de niño pijo y remilgado sin caer en la apatía ni en la sobreactuación. Por lo demás, es una historia sosa, cansina e injusta, no es emocionante ni emotiva y dudo de su valor como pasatiempo. Quizás raspe el aprobado para algún aficionado del género, pero en mi caso, suspenso total.

Otras publicaciones que pueden ser de tu interes

Share

Etiquetas: , , ,

Deja un comentario