La cesta de la compra puede llegar a encarecerse hasta un 300% para pacientes que no tienen otra alternativa para su dieta alimenticia, es por ello que para hacer la compra, los afectados por intolerancias y alergias alimentarias tienen que armarse de paciencia… y llevar la cartera llena. Sus visitas al supermercado se convierten en una complicada misión, pues deben leer hasta la última coma de cada etiqueta para asegurarse de que no se llevan a casa ningún ingrediente prohibido. Una vez en caja, afrontan un sobrecoste considerable por culpa de su enfermedad. Y es que alimentos tan básicos como el pan, la leche, las galletas o la pasta adquieren la categoría de artículos de lujo para los afectados por celiaquía o rechazo a la lactosa, entre otras intolerancias.

La cesta de la compra se encarece hasta un 300% para estos pacientes, que se ven obligados a adquirir productos alternativos a los habituales si quieren mantener una dieta variada sin ver perjudicada su salud. La oferta de estos alimentos ha crecido considerablemente en los últimos tres años y muchas cadenas de supermercados ya los ofertan en sus estanterías, pero su precio sigue siendo muy superior al de los productos convencionales, ocasionando un descalabro económico difícil de asumir para muchas familias en plena crisis.
Una persona con intolerancia al gluten (proteína presente en la mayoría de cereales) se enfrenta a un gasto extra medio de 1.588 euros anuales en su cesta de la compra, según un estudio realizado por la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (Face) en base a la comparación de 33 artículos incluidos en una dieta estándar. Es el triple del gasto normal. El caso de estos pacientes es el más extremo, ya que el gluten no solo está presente en unos productos que forman la base de la pirámide alimentaria, sino que el 80% de las manufacturas -desde embutidos hasta salsas, postres, chocolates y precocinados- pueden contener esta sustancia tan dañina para los celíacos. Valga el ejemplo del alimento más básico que existe, el pan: una barra sin gluten ronda los 2 euros, frente a los 80 céntimos de una normal.
La celiaquía afecta a un 1% de la población, aunque sólo un 10% de los enfermos están diagnosticados. En la provincia de Almería habría casi 7.000 afectados, aunque menos de un millar son conscientes de ello. Cada día salen más casos a la luz, sobre todo entre los niños, gracias a la mayor concienciación de los pediatras con este problema digestivo. «Con la crisis, hay familias que están eliminando productos no prioritarios de su cesta de la compra, pero de alimentos como el pan y la pasta no se puede prescindir, y lo grave es que muchos celíacos con bajo poder adquisitivo están viéndose obligados a consumir alimentos con gluten, con lo que ponen en riesgo su salud», advierte la gerente de Face, Marta Teruel. Por este motivo, organizaciones como la suya demandan al Estado ayudas económicas para los pacientes con intolerancias alimentarias, como las que ya existen en otros países de la Unión Europea.
Las personas intolerantes a la lactosa forman un colectivo mayor que el de los celíacos: se calcula que el 15% de la población no digiere correctamente este azúcar presente en los productos lácteos, aunque los que están diagnosticados son muchos menos. Podría pensarse que su problema es fácil de solucionar eliminando la leche y sus derivados de la dieta, pero lo cierto es que la lactosa se utiliza masivamente en la industria alimentaria, de forma que está presente en embutidos, preparados cárnicos, dulces, salsas, zumos e incluso en algunos vinos.
fuente: ideal

Otras publicaciones que pueden ser de tu interes

Share

Etiquetas: , , , , ,

Deja un comentario